domingo, 29 de enero de 2012

La incontinencia pintarrajeadora...

impacta sobre los frentes de las casas, los locales y los edificios, incluso hay vandalismo sobre ciertos objetos públicos, pero lo que no se toca ni en pedo, vaya a saber uno por qué son los carteles de venta de inmuebles, eso no lo vas a ver nunca pintarrajeado, ni con aerosol, ni mucho menos esténcil, obvio...

Desde los '80 para acá es incalculable la cifra que se debió pagar colectivamente a pintores para que repararan los frentes en toda la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Es una asociación muy efectiva y muy persistente los pintarrajeadores incontinentes de la política y los pintores de brocha gorda.

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